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La verdad liberadora
Entrevista a Javier Romero, coautor de "Vale Todo", la biografía no autorizada de Daniel Hadad
Cómo llegó a poseer semejante patrimonio, donde no faltan inmuebles: un departamento en la Avenida Libertador 4444 (pisos 42 y 43), valuado en 2 millones de dólares, una casa de country, de 800 mil dólares, una casa en Punta Piedras (Punta del Este, Uruguay), cotizada en 850 mil dólares y un departamento en Miami, que cuesta 1 millón de dólares.
Este libro muestra los alcances de lo que significa meterse con un enemigo poco deseable, un enemigo al que hay que enfrentar del otro lado de la balanza, bajo los aprietes y amenazas que conlleva interponerse en su camino.
Con una base firmemente liberal, y fiel adulación al gobierno Norteamericano, este joven que alguna vez lanzó piedras contra la policía, se halla ahora en el lugar codiciado que nunca se hubiese atrevido a soñar en sus épocas de estudio. De familia humilde pero trabajadora Daniel Hadad parece haber traicionado los principios de su infancia poco afortunada.
La biografía, es una obra realizada por dos periodistas, Romina Manguel y Javier Romero, que decidieron no callar y animarse a contar lo que algunos no querían que se ventile. La relación Hadad-Menem, y su vinculación con el empresario Yabrán salen al descubierto y permiten ver la escalada impresionante del “Dani” y la pugna oscura de sus intereses.
Desde la adquisición de la radio AM 710, hasta la compra de Canal 9 y Radio 10. Un libro que traza la figura de un hombre poderoso que, como afirma Jorge Lanata en su ejemplar, “no supo decir que no”.
¿Pensas que la obra “Vale Todo” se encuadra dentro del periodismo de investigación?
Creo que si. El buen periodismo se debe basar en determinados preceptos que tienen que ver con la investigación. Me parece que cualquier nota por más pequeña que sea, requiere de un cronista o reportero que va a tratar de contar eso y un trabajo de investigación previo durante la confección de la nota. Aún un tema que puede parecer de género menor como puede ser la cobertura de un choque, requiere investigación, así que el periodismo es investigación. En el libro tratamos de seguir esos preceptos.
En base a los obstáculos que tuvieron que superar, vos narrás que sufrieron aprietes y demás…¿esto a vos te hizo sentir que peligraba tu vida o que te perseguían?
Para hacer periodismo político en la Argentina es muy común cruzarse con algunas mafias, algunos aspectos oscuros. Donde uno menos lo espera puede encontrar algún tipo de riesgo importante, sobre todo haciendo periodismo político, en este caso tenía que ver con un trabajo donde muchos de los actores tienen que ver con una Argentina oscura, mafiosa, etc. Y por lo tanto había una serie de riesgos en los cuales nos hacía prestar un poquito más de atención de lo usual.
Inserto en el contexto de este país, ¿no?
Si, claro. Vos fijate que no sólo estamos hablando de este país sino también de los últimos años de este país. Si te acercas más al personaje te encontrás con que el que le financió la compra de la primer radio fue justamente Yabrán con todo lo que eso significa. El contacto con toda esa Argentina mafiosa hace que uno tenga que tener ciertos cuidados y sienta en determinado momento algún tipo de temor. Es natural, es humano, tampoco es un temor inmovilizante pero bueno, por momentos se han sentido y tuvimos algún tipo de presión y de cuestión que hizo que estemos con más cuidado y más alerta de lo normal.
Uds. se reunieron con Hadad…
Si (pausa) en dos oportunidades. Nos reunimos cuando empezamos el libro apenas tuvimos el contrato, tuvimos una reunión con él y ahí le expusimos que íbamos a escribir una biografía sobre él, si quería contarnos estábamos abiertos a escuchar su versión sobre su vida, sobre su crecimiento profesional y económico, etc. y que nosotros al mismo tiempo íbamos a hacer un trabajo con diversas fuentes. Esa fue la primera vez que lo vimos y la segunda ya fue cuando habíamos recibido la visita de algunas personas que entendíamos que podían estar viniendo de parte de él y que nos ofrecían diversas cuestiones para hacer un libro que lo favorezca. Cuando notamos eso nos preocupamos, pedimos una entrevista con él y le dijimos que no íbamos a aceptar que venga nadie a hablarnos en nombre de él para ninguna cuestión. Esa fue la segunda vez y la última.
¿Con Romina siempre fueron precavidos? ¿Llevaban micrófonos o cámaras ocultas?
Nosotros hicimos lo que se hace normalmente en los trabajos periodísticos. Somos periodistas hace muchos años y lo que hacemos es tener off the record con algunas personas y con otras les decíamos que nos interesaba grabarlo para poder escribirlo y lo que no podíamos grabar o no podíamos probar no lo escribimos directamente, así que hicimos un trabajo clásico en ese sentido.
¿Cuál fue el objetivo primordial del libro?
Te digo lo que me pasaba a mí. Yo escuchaba la radio, Radio 10, veía los programas de TV que él manejaba, etc. y veía el crecimiento que estaba teniendo y la verdad que tenía bastante bronca en un punto. Digo, ¿Cómo hace este tipo, no? Y había como muchas leyendas en el medio sobre la manera en la que él llegaba, cuáles eran las personas que lo rodeaban, el tipo de operaciones que hacía, etc. y me parecía que faltaba eso, contar también que detrás de los medios, de una nota de un diario, de un programa de TV, tras esa aparente inocencia y neutralidad de los medios, había detrás algunas otras cuestiones. Lo que queríamos contar fue eso, contar que hay detrás de los medios, detrás de las noticias.
De todo eso que me contás, ¿qué fue lo que más los impulsó a seguir: los manejos extorsivos, la conexión con Yabrán, con Menem?
La hipocresía con la cual la gente de poder se dejaba apretar por los medios y no lo denunciaba públicamente, eso es lo que más me impresiona y que víctima de un apriete no haga una denuncia pública de ese tema y que permita que esa persona siga teniendo la consideración pública como un periodista normal y no un “apretador”. Eso es lo más fuerte, este es un tipo es muy importante, es muy poderoso, ¿por qué se dejan apretar si son tan poderosos? Y también me impresionó como el resto de los medios lo protegen.
Como una complicidad cuasi-velada…
Si, claro.
¿Qué metodología utilizaron para acercarse a las fuentes?
Con Romina tratamos de hacer algo bastante natural. Hicimos un par de líneas de trabajo. Una tenía que ver con su línea de vida, tratar de ver que hizo desde que era chico hasta que era grande, con quién se juntaba, y otra que tiene que ver con la línea de periodista profesional, dónde había empezado, cuando le había picado el bichito de hacer periodismo y qué había pasado en cada uno de los lugares donde había estado y cómo fue ascendiendo. Esas fueron las dos líneas de trabajo. Después las cruzamos. Uno se fija sobre qué puede escribir y qué no. Después da para bancarse si te hace un juicio o no y después el resto aparece en el libro…
¿Y hasta ahora tuvieron algún encontronazo en la Justicia?
No. Con la Justicia no tuvimos ningún problema. La verdad que fuimos muy cuidadosos entiendo yo, en que lo que escribimos lo teníamos probado y lo que no teníamos probado, no lo escribimos. Entonces no teníamos un espacio para que nos pudiera llevar a la Justicia y ganarnos, porque sino eso hubiera mellado nuestra credibilidad como periodistas y profesionales y aparte la del libro. Si había algo falso, erróneo, etc. hubiera dañado el libro. Por eso nos cuidamos mucho, escribimos únicamente aquellas cosas que podíamos probar fehacientemente delante de un tribunal.
Tuvieron muchas fuentes off the record, pero a pesar de eso respaldaron mucho la investigación…
Si. Supongo que en algún momento habrá evaluado Hadad con sus abogados la conveniencia o no de llevar adelante algún tipo de acción judicial y ver si alguna de las fuentes que teníamos que en algunos casos no revelábamos, qué pasaba si se veía ante alguna instancia de sentarse delante de un tribunal y tener que decir la verdad, y si decía la mentira, podría ser un falso testimonio y bueno, parece que eso también pesa. Nosotros tenemos el acceso que hablamos con alguien que nos dijo tal cosa. Generalmente la citamos con nombre y apellido pero en la oportunidad de algún caso de que pudiéramos no haberlo nombrado, esa persona seguramente en algún juicio iba a tener que contar lo que sabía y bueno, de esa manera tampoco le hubiera resultado llevarnos delante de un tribunal a nosotros. Digamos, si hace algo, lo hace para ganar y si no, no lo hace.
De hecho no le convenía…si hasta ahora no hizo algo…
Ya hace varios años así que…ya parece difícil que acceda ahora.
¿Pensas que el libro tiene falencias?
El encuentro con dos millones de errores, de problemas. La verdad que me hubiese gustado que esté mejor escrito, que sea más largo. Lo hicimos corto para que pueda ser accesible a la gente. Capaz que si hubiese sido más largo se podría haber entendido mejor, pero bueno ya está, había que hacerlo, terminarlo y entregarlo.
¿Es posible encontrar en el relato esa realidad que ustedes descubren?
Había que separar la fábula de la realidad sobre el ascenso de un movilero a uno de los grandes dueños de los monopolios de comunicación en pocos años. Si nos ponemos a ver a manos de quién están los medios, de Manzano, de Grupo Clarín que negoció silencio durante la dictadura a cambio de la principal fábrica de papel “Papel Prensa”, es liberador conocer la verdad.
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"El movimiento piquetero es la punta del iceberg"
| Foto: www.rodriguezesteban.blogspot.com |
¿El piquete es un ejemplo de lucha de las clases sojuzgadas?
La mayoría de los que concurren a las marchas son jóvenes y mujeres ¿como se explica eso?
El que se organiza es el barrio, y en el barrio no está solamente el hombre sino que también está la mujer. En realidad todo esto ya fue anticipado por todo el clientelismo duhaldista cuando reconoce en la mujer el actor dinámico de los barrios por ejemplo en la figura de la manzanera. Advierte justamente su protagonismo cuando va a buscar la manera de canalizar todos estos problemas a través de la figura de la puntera. La centralidad que tiene la mujer en el barrio.
¿Hay entonces una campaña en contra de los piqueteros?
Si, hay una clara estigmatización a través de determinados estereotipos que intentan bloquear la protesta social y neutralizarla, evitar que salga en los medios y cuando sale en ellos que salga de una manera descontextualizada, deshistorizada. Es decir percibir solamente la punta del iceberg y no ver todo lo que hay debajo de la línea de flote, todas las condiciones económicas, políticas y culturales.
El piquete es como la punta del iceberg. En realidad habría que ver que hay detrás del él. No es una expresión espontánea de los sectores populares sino que es la eclosión de una experiencia de lucha que se viene desarrollando pacientemente en el interior de determinadas barriadas y que retoma también distintas experiencias de lucha de otros momentos de auge.
El piquete es la posibilidad de hacer ver, de instalar, de visualizar un problema que hasta entonces no era tenido en cuenta, y justamente como se trata de trabajadores desocupados, la manera que tiende a hacerlo no es a través de una huelga. Entonces encontraron en el corte de ruta, en la obstaculización del transito, la posibilidad de hacerse escuchar y hacerle ver no solamente al Estado sino también al resto de la sociedad que hay un sector importante de la población que está teniendo todos estos problemas que no se están resolviendo.
Por otro lado tampoco se trata de un invento de los desocupados, el piquete se remonta al piquete de fabrica y a los cortes de ruta que hicieron las ligas campesinas en la década del '70 no es ninguna novedad. De alguna manera uno puede ver en esta metodología de lucha, los repertorios previos que están operando en esas acciones. El piquete es la expresión de toda una experiencia de organización que va mas allá del corte de ruta. Tiene que ver con resolver problemas de subsistencia a través de determinados emprendimientos productivos como puede ser una panadería, una talabartería, un taller de materiales, etc.
Es un nuevo espacio de identidad.......
Las organizaciones de desocupados pueden pensarse como una de las estrategias que van desarrollando los sectores subalternos para resolver sus problemas materiales y de subsistencia inmediata, pero también para resolver cuestiones que atañen a la identidad. Resolver problemas culturales. Esta claro que el fenómeno de la desocupación genera un problema a la hora de resolver los problemas materiales pero también genera un trastrocamiento de las identidades. Vos ya no sos trabajador, no sos la familia de un metalúrgico, entonces esto afecta a los vínculos sociales y una manera de generar pertenencia, de generar identidad es a partir de estas organizaciones.
¿El 19 y 20 de diciembre marcó un quiebre con eso?
Fue un momento de auge de varias luchas que por momentos se condensaron en el tiempo. Es la expresión de todas esas luchas previas que se venían desarrollando. Pero pienso que no constituyó un quiebre. En ningún momento habría que pensarlo como un nuevo punto de partida, como que realmente se partió la historia en dos. Al contrario, en la salida electoral uno puede encontrar como de alguna manera las clases dirigentes pudieron recomponerse mas fácilmente. A veces en el 19 y 20 uno sobreestima el lugar donde uno se encontraba.
Es un nuevo espacio de identidad.......
Las organizaciones de desocupados pueden pensarse como una de las estrategias que van desarrollando los sectores subalternos para resolver sus problemas materiales y de subsistencia inmediata, pero también para resolver cuestiones que atañen a la identidad. Resolver problemas culturales. Esta claro que el fenómeno de la desocupación genera un problema a la hora de resolver los problemas materiales pero también genera un trastrocamiento de las identidades. Vos ya no sos trabajador, no sos la familia de un metalúrgico, entonces esto afecta a los vínculos sociales y una manera de generar pertenencia, de generar identidad es a partir de estas organizaciones.
¿El 19 y 20 de diciembre marcó un quiebre con eso?
Fue un momento de auge de varias luchas que por momentos se condensaron en el tiempo. Es la expresión de todas esas luchas previas que se venían desarrollando. Pero pienso que no constituyó un quiebre. En ningún momento habría que pensarlo como un nuevo punto de partida, como que realmente se partió la historia en dos. Al contrario, en la salida electoral uno puede encontrar como de alguna manera las clases dirigentes pudieron recomponerse mas fácilmente. A veces en el 19 y 20 uno sobreestima el lugar donde uno se encontraba.
Nos gusta ponernos en un lugar donde no nos encontramos. Les queremos hacer decir al 19 y 20 cosas que realmente no pasaron. Y por otro lado subestimamos a la clase dirigente, por eso la izquierda no puede explicar fácilmente toda esta recomposición que estamos percibiendo hoy, la legitimidad que supo ganarse por ejemplo el actual gobierno. Como pudo volverse a ganar la confiabilidad de ciertos sectores populares.
| Foto: www.rodriguezesteban.blogspot.com |
Hay algo más de fondo.....
Claro, sobre todo porque los cambios de los pueblos son lentos. En el 19 y 20 estaban los sectores populares, pero también los sectores medios, también estaba Blumberg en la plaza. No fue solamente una insubordinación de la clase popular.
Claro, sobre todo porque los cambios de los pueblos son lentos. En el 19 y 20 estaban los sectores populares, pero también los sectores medios, también estaba Blumberg en la plaza. No fue solamente una insubordinación de la clase popular.
La mayoría de los que concurren a las marchas son jóvenes y mujeres ¿como se explica eso?
El que se organiza es el barrio, y en el barrio no está solamente el hombre sino que también está la mujer. En realidad todo esto ya fue anticipado por todo el clientelismo duhaldista cuando reconoce en la mujer el actor dinámico de los barrios por ejemplo en la figura de la manzanera. Advierte justamente su protagonismo cuando va a buscar la manera de canalizar todos estos problemas a través de la figura de la puntera. La centralidad que tiene la mujer en el barrio.
El hombre es el que está desocupado, el que está más golpeado por la desocupación, la precarización, por el desmantelamiento del Estado social, la corrosión del carácter, por la perdida de identidad. Entonces la mujer es la que le da continuidad a la vida del barrio. Generalmente los que sostienen una copa de leche, el comedor, la panadería, una huerta, son sobre todo las mujeres.
Así como en las marchas de los '70 iba el macho argentino desfilando, te encontrás hoy que las marchas piqueteras tienen otro ritmo, el de los viejos y las mujeres embarazadas. En el barrio no solamente está el hombre, está la mujer, los abuelos, los tíos, están todos y tienen que organizarse.
¿Los piqueteros son violentos?
Toda medida de fuerza como un piquete es violenta porque está obstaculizando cierto estado normal de las cosas, cierta cotidianeidad, y en ese sentido uno puede percibirlos como violentos. Lo que pasa es que es una violencia que está queriendo dar cuenta de una violencia sistemática que se ejerce cotidianamente contra estos sectores subalternos.
¿Los piqueteros son violentos?
Toda medida de fuerza como un piquete es violenta porque está obstaculizando cierto estado normal de las cosas, cierta cotidianeidad, y en ese sentido uno puede percibirlos como violentos. Lo que pasa es que es una violencia que está queriendo dar cuenta de una violencia sistemática que se ejerce cotidianamente contra estos sectores subalternos.
A mi me gusta pensar la protesta social como una denuncia al genocidio económico que está cometiendo este Estado malestar. Porque la muerte no es solamente la muerte directa que llega a través del gatillo fácil, los escuadrones de la muerte o la tortura que en las comisarías argentinas está a la orden del día. Muerte también es la muerte indirecta, es todo lo que está creando las condiciones para la muerte, como la falta de salud, trabajo, vivienda, de infraestructura urbana, la desnutrición, el hambre.
De igual forma eso muerde, lo que pasa es que es una muerte imperceptible, porque no es que llega de un día para el otro, en sopetón, sino que va calando de a poco en los huesos. Coerción institucional que sistemáticamente se va ejerciendo sobre los sectores subalternos. Entonces puede ser que sea percibida como violencia por los sectores medios.
¿Hay entonces una campaña en contra de los piqueteros?
Si, hay una clara estigmatización a través de determinados estereotipos que intentan bloquear la protesta social y neutralizarla, evitar que salga en los medios y cuando sale en ellos que salga de una manera descontextualizada, deshistorizada. Es decir percibir solamente la punta del iceberg y no ver todo lo que hay debajo de la línea de flote, todas las condiciones económicas, políticas y culturales.
Resignificar al piquete como un caos de tránsito, elegir a la hora de contar una noticia la perspectiva de la persona que no pudo llegar al trabajo y no tener en cuenta la voz de los desocupados te está diciendo de que manera está recortando una noticia, a quien justamente le está negando la palabra
¿Que cosas contribuyeron a generar ese miedo?
Lo del palo y la capucha parece medio folklórico. Lo que pasa es que cuando surgieron las primeras organizaciones de desocupados, no estaban inscriptas a un partido político o a una central sindical. Eran grupos muy pequeños que salían a cortar una calle y que no tenían ningún paraguas institucional o político.
¿Que cosas contribuyeron a generar ese miedo?
Lo del palo y la capucha parece medio folklórico. Lo que pasa es que cuando surgieron las primeras organizaciones de desocupados, no estaban inscriptas a un partido político o a una central sindical. Eran grupos muy pequeños que salían a cortar una calle y que no tenían ningún paraguas institucional o político.
Entonces la gente que estaba en la primera línea del corte era muy expuesta: a vos te filmaban y después te abrían una causa.
Los primeros cortes se hacían cerca del barrio con lo cual los policías que iban a la zona del corte eran los que a vos te conocían, y si a vos te veían que estabas ahí no te iban a decir nada porque estabas con todos tus compañeros, pero después en la vida cotidiana te levantaban, te perseguían, te amedrentaban, te pegaban una paliza.
Entonces como una medida de seguridad se resolvió usar la capucha, como una forma de decir acá estoy, existo, y también como una cuestión de identidad. Como decía Marcos "me tuve que tapar el rostro para tener un rostro", me tuve que cubrir para que me puedan percibir.
¿Como afecta el clientelismo político a las organizaciones piqueteras?
Mucho, hasta el riesgo de extinguirlas. Uno puede decir que realmente si las organizaciones de desocupados pudieron surgir en la Argentina fue también porque se aceitó todo el aparato clientelar del PJ. Hoy en día que está fluyendo esto otra vez, es muy probable que muchos de los sectores de los desocupados sean cooptados por ellos. Por eso me parece que las organizaciones encontraron un techo y que tendrían que empezar a optar otras mediaciones para no quedar enquistadas en los barrios.
¿Como ves el panorama a futuro?
A mi me parece que una de las preguntas pendientes, no sólo del movimiento de desocupados sino también del popular, es la imposibilidad y la dificultad a la hora de vincularse, de justamente compartir la lucha, a la hora de generar instancias o mediaciones de coordinación y de articulación. Hay que resolver los problemas, superar el socialismo en un solo barrio, en un solo partido.
¿Los partidos políticos de izquierda pueden ser una salida posible?
Son una instancia mas de articulación pero no habría que acotar el margen. El desafío consiste en vincular las distintas formas de organización que se están produciendo, y no que una organización tenga que subsumirse a otra y hegemonizarla.
¿Como afecta el clientelismo político a las organizaciones piqueteras?
Mucho, hasta el riesgo de extinguirlas. Uno puede decir que realmente si las organizaciones de desocupados pudieron surgir en la Argentina fue también porque se aceitó todo el aparato clientelar del PJ. Hoy en día que está fluyendo esto otra vez, es muy probable que muchos de los sectores de los desocupados sean cooptados por ellos. Por eso me parece que las organizaciones encontraron un techo y que tendrían que empezar a optar otras mediaciones para no quedar enquistadas en los barrios.
¿Como ves el panorama a futuro?
A mi me parece que una de las preguntas pendientes, no sólo del movimiento de desocupados sino también del popular, es la imposibilidad y la dificultad a la hora de vincularse, de justamente compartir la lucha, a la hora de generar instancias o mediaciones de coordinación y de articulación. Hay que resolver los problemas, superar el socialismo en un solo barrio, en un solo partido.
¿Los partidos políticos de izquierda pueden ser una salida posible?
Son una instancia mas de articulación pero no habría que acotar el margen. El desafío consiste en vincular las distintas formas de organización que se están produciendo, y no que una organización tenga que subsumirse a otra y hegemonizarla.
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Cartero



Estudiante de Comunicación Social (UNLP) en proceso de elaboración de la Tesis de grado, Desarrollador Web Jr, y apasionado del Periodismo de Investigación y las nuevas tecnologías